El 30 de junio de 1933 Rebeca Larraín Echeverría fue asesinada de un tiro en la espalda en el baño de su casa, ubicada en el lujoso barrio de la Providencia, en Santiago de Chile.

Rebeca era una de las cuatro hijas del matrimonio formado por Inés Echeverría, escritora feminista conocida con el seudónimo de “Iris”, y el capitán del Ejército Joaquín Larraín Alcalde. Desde pequeña, al igual que sus hermanas Iris, Luz e Inesita, Rebeca había gozado de una posición acomodada.

Luz, Rebeca e Inés Larraín Echeverría / Cultura Digital UDP

A diferencia de su madre, que desde joven se rebeló frente a las convenciones conservadoras de su clase social, Rebeca era retraída y tímida. En la adolescencia comenzó un noviazgo con el atractivo Roberto Barceló Lira, hijo del ex ministro de Justicia, José María Barceló.

Los problemas con el alcohol y las continuas infidelidades de Roberto generaron reticencias en los padres de Rebeca, que intentaron sin éxito enviar a la joven a Europa para terminar con el romance. Finalmente, la pareja se casa y tiene tres hijos, Annunziata, Roberto Joaquín y Rebeca.

Rebeca Larraín y Roberto Barceló / Por él / Inés E. de Larraín. [Santiago :s.n.], 1934 ([Santiago] : Universitaria) 319 p – Colección: Biblioteca Nacional de Chile

Sin embargo, los problemas en el matrimonio continúan, agravados por la muerte de Annunziata, con solo dos años por una enfermedad, y el poco afán de Roberto para encontrar trabajos como arquitecto. Rebeca parece cada vez más triste y retraída.

“Cierto día que la encontré -a Rebeca- muy abatida y triste, dije – ‘Hijita, no te olvides nunca que tienes padre y madre y tu casa, donde serás muy bien recibida con tus dos niños; volverás a ser nuestra hijita de antes’”, relata Inés Echeverría sobre su hija mayor en su obra Por Él, publicada en 1934.

Manuscrito de Por Él, Inés Echeverría – Biblioteca Nacional Digital

El 30 de junio de 1933 Roberto alerta a los carabineros de que su esposa yace en el piso del baño, muerta de un tiro recibido por la espalda que le había perforado la aorta. El arquitecto alega que en un gesto de cariño quiso abrazar a su esposa, sin darse cuenta de que la pistola que sostenía en su mano derecha estaba cargada provocando que el fatal disparo. El hijo de ambos, Roberto, de entonces seis años, fue testigo de la muerte de su madre.

El caso se volvió rápidamente mediático, al involucrarse las familias de ambos. Mientras la madre de Rebeca acusaba de a Roberto de haber maltratado a su esposa durante años y le responsabilizaba de su muerte, la familia del arquitecto defendía que todo había sido un desgraciado accidente doméstico.

Rebeca Larraín Echeverría / Bibiloteca Nacional de Chile

A pesar de que la investigación incluyó numerosos testimonios de hombres y mujeres de la élite chilena que apoyaron su versión de los hechos, Roberto no contó con el apoyo popular y fue hallado finalmente culpable de la muerte de su esposa, Rebeca Larraín Echeverría.

Tres años después del crimen, en noviembre de 1936, Roberto Barceló Lira fue fusilado en la Penitenciaría de Santiago, luego de haberle sido negado el indulto presidencial.