lunes, mayo 17, 2021
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La luz al final del túnel

Israel Madrid
Israel Madrid Lozano es director de Desarrollo de Nuevos Negocios del Consejo Mexicano de Cannabis y Cáñamo. Actualmente desarrolla varias iniciativas comerciales y de comunicación para el sector empresarial cannábico.

Todo parece indicar que estamos en la recta final de la prohibición del cannabis en México. Con el decreto de la ley para el control del cannabis y sus derivados, se abre una industria que, según las estimaciones, puede alcanzar un tamaño de hasta cinco mil millones de dólares en el 2025. Una industria llena de retos, comenzando por una normatividad eficiente que promueva la competitividad y la equidad.

Estamos ante un hito histórico, en los último 50 años ninguna industria generó tan altas expectativas y paradójicamente, son muy pocos los que están decidiendo con paso firme, incorporarse al segmento. Un ejemplo claro, es que desde Enero tenemos un reglamento para el uso médico del cannabis, empero sólo un puñado de empresas han tomado acciones para entrar en él. Claro que puede parecer riesgoso, desde un punto de vista, el tránsito que supone el presente para esta industria, quizá aún mas cuando las reglas todavía no están del todo claras; quedan muchas definiciones pendientes por parte del gobierno, paradójicamente resulta el mejor momento para entrar en acción.

Existen diversas formas de participar en este nuevo mercado, algunas incluso que no tocan a la planta y por lo mismo no requieren regulación. Dentro de los muchos quehaceres que quedan pendientes, es necesario crear canales de comunicación eficiente y veraz enfocados al desarrollo del negocio. ¿Dónde están los medios de comunicación especializados, los programas de educación y capacitación, los modelos de soporte de la industria, los certificadores y los consultores? Para el empresario común, el empresario tradicional, ingresar a este mercado suena a explorar Marte. He escuchado frases del tipo: “eso sólo es para mariguanos” o “¿Qué tan difícil puede ser sembrar plantas y venderlas?”.

El hecho es que dentro de unos años, veremos en esta industria empresas consolidadas y esas serán las que hoy tomen la oportunidad. Necesitamos mucho talento y educación para integrar los modelos de negocio ya conocidos dentro de una industria completamente nueva. ¿Qué tal una aceleradora que tome el acercamiento de startups y priorice los modelos de negocio altamente escalables? Este modelo totalmente estandarizado en las Fintech, produjo un boom y una transformación del ecosistema financiero el lustro pasado y es aplicable al 100% en esta nueva industria, necesitada de acción y contundencia.

Mas aún, la nueva legislación crea una industria que pocos ven, la del cáñamo industrial. La posibilidad de transformación agrícola en el país con un producto hasta 10 veces mas redituable que el maíz, podría crear el proyecto de

inversión agrícola mas importante de la historia, un proyecto que si se integra dentro de procesos sustentables, alineado a una economía socialmente responsable, generará materia prima sostenible para la industria textil, bio-energética, farmacéutica, de la construcción y bio-plásticos. Una hectárea de cáñamo puede producir hasta 3 veces la cantidad de fibra que una hectárea de algodón, y su cultivo requiere solamente una cuarta parte del agua que utiliza el segundo. Con el rendimiento de biomasa potencialmente alto y su idoneidad para adaptarse a las rotaciones de cultivos existentes, el cáñamo no sólo podría complementar, sino superar a otros cultivos energéticos disponibles que requieren altos niveles de agua.

Con las mil posibilidades y retos que hay por delante, es el momento justo de entrar en acción y posicionarse dentro de la industria. El trabajo que he venido realizando estos dos años dentro del Consejo Mexicano de Cannabis y Cáñamo, cobra hoy mayor relevancia gracias a la nueva legislación; se trata de apoyar en la creación e implementación de un ecosistema de herramientas y modelos para acelerar nuevos negocios, y dar nacimiento a nuevos proyectos dentro de esta naciente industria en un marco de sustentabilidad y buenas prácticas. Estamos en el lugar correcto en el momento correcto.

Con la nueva ley general para el control del cannabis y sus derivados, estamos construyendo una industria juntos y para mí eso es lo mas emocionante.

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